Un eléctrico simple, con un punto crítico
El JMEV 3 (vendido hasta 2026 como JMEV EV3) tiene una mecánica mucho más simple que un auto a nafta: no hay aceite de motor, correa, embrague ni caja de cambios tradicional. Eso reduce mucho las fallas posibles. A cambio, concentra casi todo su valor en un componente: la batería de 31,9 kWh.
Al ser un modelo con pocos años en Uruguay, no hay un historial amplio de fallas típicas propias. Por eso, la revisión se enfoca en el estado de la batería, el sistema de carga y la documentación.
La batería: lo primero
La batería del JMEV 3 es de química ternaria, con una autonomía declarada de 330 km en ciclo CLTC. Con el uso, toda batería pierde algo de capacidad. Lo que querés saber es cuánta.
Qué hacer:
- Pedí un informe del estado de salud de la batería (SOH) hecho en el servicio oficial o con un equipo de diagnóstico compatible. Es el dato más valioso que podés tener.
- Cargá el auto al 100 % y mirá la autonomía estimada. No es una medición exacta, pero si la cifra es mucho menor de lo esperable en relación al uso, es una señal.
- Hacé una prueba de manejo larga, no una vuelta a la manzana. Observá cómo baja el porcentaje de carga con un uso normal.
- Preguntá cómo se cargaba. Un auto que se cargó casi siempre en casa, en corriente alterna, sufre menos que uno que vivió de cargas rápidas.
Garantía de la batería
JMC anunció para el JMEV 3 una garantía de 8 años o 120.000 km para la batería. En un usado esto es central:
- Confirmá con el importador, usando el número de chasis, la fecha de inicio de la garantía y los kilómetros.
- Preguntá qué condiciones exige (services en la red oficial, por ejemplo) y si el auto las cumple.
- Verificá que la garantía se transfiera al nuevo dueño.
Una batería cubierta por garantía cambia por completo el riesgo de la compra.
Sistema de carga
El JMEV 3 carga en corriente alterna hasta 5,5 kW y en continua hasta 50 kW, con conector CCS2. Revisá:
- Que cargue en ambos modos. Si podés, probalo en un cargador rápido público y en un cargador de pared o en un tomacorriente.
- El cable de carga portátil que viene con el auto: que esté completo, sin cortes ni conectores dañados.
- La tapa y el puerto de carga: pines limpios, sin marcas de quemado ni humedad.
