Dos motores, tres cajas
A diferencia de lo que pasa en Brasil, donde el HB20 tuvo también versiones turbo, en Uruguay su historia mecánica es bastante simple. Hubo dos motores aspirados de nafta y tres combinaciones de caja. Conocerlas es clave para elegir bien, porque cambian mucho el carácter del auto.
| Motor | Cilindros | Potencia | Torque | Cajas | Etapa en Uruguay |
|---|---|---|---|---|---|
| 1.6 Gamma | 4 | 122 hp | 156 Nm | Manual 6 | Primera generación, 2016 a 2019 |
| 1.6 Gamma | 4 | 123 hp | 156 Nm | Manual 6 / automática 6 | Segunda generación, desde fines de 2019 |
| 1.0 Kappa | 3 | 80 hp | 102 Nm | Manual 5 | Segunda generación, desde 2021 |
1.6 Gamma: el motor que define al HB20
Es el motor con el que el HB20 llegó a Uruguay y el que más unidades acumula. Se trata de un cuatro cilindros de 1.591 cm³, 16 válvulas e inyección multipunto, con distribución por cadena.
Cómo anda: para un hatch compacto de alrededor de una tonelada, 123 hp es una cifra generosa. Los datos de fábrica de la segunda generación hablan de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos con caja manual. En ciudad responde bien y en ruta permite sobrepasos sin demasiada planificación. Su torque máximo llega a 4.500 rpm, así que rinde mejor cuando se lo deja subir de vueltas.
A favor: prestaciones superiores a la mayoría de los 1.0 y 1.3 aspirados del segmento, mecánica conocida y sin turbo.
En contra: al ser aspirado y de cuatro cilindros, en ciudad gasta más que un tres cilindros chico.
Manual de seis o automática de seis
El 1.6 se ofrece con dos cajas, las dos de seis marchas:
Manual de seis: fue un diferencial del HB20 desde su llegada. Las seis marchas permiten una sexta larga para ruta, que baja las vueltas y el ruido a velocidad crucero. Es la opción más divertida y la que mejor aprovecha el motor.
Automática de seis: es una caja tradicional con convertidor de par, no una CVT ni una robotizada. Es suave, previsible y de mantenimiento conocido. Pierde algo de agilidad frente a la manual (los datos de fábrica dan 10,9 segundos de 0 a 100 km/h), pero en tránsito urbano es mucho más cómoda.
Si la mayor parte de tu manejo es en ciudad, la automática vale la pena. Si hacés ruta o preferís manejar con más control, la manual de seis es una gran caja.
