El Fiesta, un nombre con medio siglo
El Ford Fiesta nació en Europa a mediados de los años setenta como el auto chico de la marca, y con los años se convirtió en uno de los modelos más vendidos de su historia. Pasó por varias generaciones y, como ocurrió con muchos modelos de Ford, tuvo versiones específicas según la región.
En Sudamérica, el Fiesta que más se vio en los años 2000 fue el fabricado en Brasil: un auto desarrollado sobre la base del Fiesta europeo de la época, pero adaptado al gusto y a las condiciones de la región, con suspensiones más preparadas para calles irregulares, motores simples y una versión sedán que en Europa no existía en esa forma.
De Fiesta a Fiesta Max
Ese Fiesta brasileño se ofreció como hatchback de cinco puertas y como sedán de cuatro. Tras su actualización estética, con frente y cola renovados y cambios en el interior, en el Río de la Plata pasó a comercializarse como Fiesta Max. La denominación servía también para distinguirlo del Fiesta de nueva generación, el de diseño "Kinetic", que llegó años después de otro origen y con un planteo más moderno.
Durante un tiempo los dos convivieron en los concesionarios: el nuevo arriba en precio y equipamiento, y el Fiesta Max como alternativa más accesible y de mecánica probada. Ese doble papel explica por qué hay tantos Fiesta Max en el mercado de usados.
La mecánica: el Rocam 1.6
El motor que define al Fiesta Max nafta es el Rocam, un 4 cilindros de 8 válvulas desarrollado para los mercados emergentes y conocido por su sencillez. En el sedán Ambiente Plus, la ficha técnica marca:
| Dato | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1.597 cm³ |
| Potencia | 99 hp |
| Torque | 150 Nm a 3.000 rpm |
| Caja | Manual de 5 marchas |
| Tracción | Delantera |
| Dirección | Hidráulica |
| Velocidad máxima | 175 km/h |
| Consumo ciudad | 8,4 l/100 km |
| Consumo ruta | 6,5 l/100 km |
| Consumo mixto | 7,6 l/100 km |
No es un motor de prestaciones destacadas, pero entrega su torque a un régimen bajo y medio, lo que lo hace cómodo en ciudad. Su mayor virtud es la facilidad de mantenimiento: es un motor conocido por cualquier mecánico y con repuestos fáciles de conseguir.
También existió una versión diésel con motor 1.4 TDCi, menos común, que se buscaba por su bajo consumo.
