El auto que creó una categoría
Cuando Volkswagen presentó el Golf GTI en 1976, la idea era sencilla: tomar un hatchback familiar, liviano y práctico, y darle un motor más potente, una suspensión más firme y algunos detalles deportivos. El resultado fue un éxito inmediato y dio origen a la categoría de los hot hatch, los compactos deportivos que se pueden usar todos los días.
Desde entonces, cada nueva generación del Golf tuvo su GTI, y algunos detalles se volvieron parte de su identidad: el tapizado escocés, el filete rojo en la parrilla y la pelota de golf en la palanca de cambios.
Las primeras generaciones
El primer GTI, con un motor 1.6 de inyección, era muy liviano y ágil. La segunda generación, de los años ochenta, creció en tamaño y sumó versiones de dieciséis válvulas. Las generaciones tercera y cuarta, en los noventa, fueron más pesadas y orientadas al confort, y el GTI perdió parte de su carácter deportivo.
La recuperación llegó con la quinta generación en 2004, que volvió a las raíces con un motor 2.0 turbo y un chasis afinado, y le devolvió al GTI su prestigio. La sexta generación, de 2009, continuó esa línea con mejoras de refinamiento.
Séptima generación: plataforma MQB
En 2013 llegó la séptima generación, la primera sobre la plataforma MQB. Fue más liviana, más rígida y más tecnológica que la anterior. El GTI de esta generación es considerado por muchos como uno de los más equilibrados de la historia del modelo.
Hacia 2017 recibió una actualización, conocida como Golf 7.5, con cambios estéticos, nuevas pantallas y un aumento de potencia.
Motor y caja
El GTI de séptima generación usa el motor EA888 de tercera generación. Según la ficha técnica de la versión con caja DSG:
| Dato | Golf GTI 2.0 TSI DSG |
|---|---|
| Motor | EA888 Gen3 2.0 TSI, 4 cilindros, turbo |
| Cilindrada | 1.984 cm³ |
| Potencia | 230 hp |
| Torque | 350 Nm |
| Caja | DSG de doble embrague, 7 marchas |
| Tracción | Delantera |
| 0 a 100 km/h | 6,4 segundos |
| Velocidad máxima | 244 km/h |
| Consumo mixto | 7,3 l/100 km |
La caja DSG de doble embrague hace cambios muy rápidos y se puede manejar en modo automático o manual. Es una de las grandes virtudes del GTI moderno, aunque requiere mantenimiento específico.
