Un auto pensado desde cero para ser accesible
Renault presentó el Kwid en India en 2015, sobre una plataforma nueva y específica para autos de bajo costo, desarrollada dentro de la alianza Renault-Nissan. La idea era ofrecer un hatchback chico, liviano y con estética de pequeño SUV, a un precio accesible para mercados en crecimiento.
El diseño fue una de sus claves: aunque es un auto urbano de menos de 3,8 metros de largo, el Kwid tiene despeje elevado, pasarruedas marcados y una postura que recuerda a un crossover. Esa imagen lo diferenció de otros autos de entrada que apostaban por estilos más neutros.
La llegada a Sudamérica
En 2017, Renault lanzó el Kwid en Brasil, fabricado en la planta de São José dos Pinhais, en el estado de Paraná. Desde ahí se exportó a otros mercados de la región, incluidos Argentina y Uruguay.
La versión sudamericana no fue una copia de la india. Renault reforzó la estructura y amplió el equipamiento de seguridad para adaptarlo a las exigencias regionales. La base mecánica, sin embargo, se mantuvo simple: motor naftero de tres cilindros, caja manual de 5 marchas y tracción delantera.
La primera etapa: lo esencial, bien resuelto
Los Kwid de los primeros años, previos al restyling, son los que más abundan en el mercado de usados. Según la ficha técnica de un Kwid Life de 2020:
| Dato | Valor |
|---|---|
| Motor | 1.0 SCe (B4D), 3 cilindros, 12 válvulas |
| Cilindrada | 999 cm³ |
| Potencia | 66 hp a 5.500 rpm |
| Torque | 91 Nm a 4.250 rpm |
| Caja | Manual de 5 marchas |
| Velocidad máxima | 150 km/h |
| Consumo mixto (INMETRO) | 6,6 l/100 km |
| Peso | 758 kg |
| Baúl | 290 litros |
Con apenas 758 kg, el Kwid es muy liviano. Eso le permite moverse con agilidad en la ciudad pese a la potencia modesta, y explica su bajo consumo. En ruta, en cambio, se siente justo, sobre todo con el auto cargado o con viento de frente.
Medidas que explican su lugar en la ciudad
El Kwid de esta etapa mide 3.731 mm de largo, 1.579 mm de ancho y 1.478 mm de alto, con 2.423 mm de distancia entre ejes. Es fácil de estacionar y de maniobrar, y su baúl de 290 litros es generoso para el tamaño del auto.
Las versiones
En la región, la gama del Kwid se organizó en varias versiones, con nombres que fueron cambiando según el año y el país. La fue la de entrada, con lo básico: aire acondicionado, cierre centralizado y airbags frontales, según la ficha. Por encima se ubicaron versiones con más equipamiento de confort y conectividad, y la , con estética más aventurera.
