Comprar tu primer auto usado en Uruguay se resume en cuatro pasos: definir cuánto podés gastar (precio más trámites y mantenimiento), elegir el modelo, revisar el auto con un mecánico antes de pagar y cerrar con el Certificado SUCIVE, escritura notarial e inscripción en el Registro de la Propiedad Mobiliaria. Ninguno de esos pasos es opcional si querés evitar clavarte con deudas ajenas o con un auto que no está en condiciones.
Paso 1: definí el presupuesto real, no solo el precio
El error más común del primer comprador es mirar solo el precio de la publicación. Al número que ves hay que sumarle:
- Trámites de transferencia: certificado SUCIVE, honorarios de escribano e inscripción registral.
- Seguro: el SOA es obligatorio y cubre solo daños corporales a terceros. Si querés daños propios, robo o incendio, necesitás una póliza adicional.
- Patente del año en curso y la que viene.
- Mantenimiento inmediato: cubiertas, frenos, correa de distribución, service. Un usado barato puede costar caro en los primeros meses.
- ITV (inspección técnica vehicular), que es obligatoria y se hace en las plantas habilitadas de cada intendencia.
Para no llevarte sorpresas con el costo del seguro, podés cotizar el seguro antes de decidir el modelo, y si vas a financiar parte del precio, calcular la financiación con bancos uruguayos te da la cuota real.
Paso 2: elegí el modelo con la cabeza, no con el corazón
Antes de enamorarte de una unidad, compará versiones y motorizaciones. En fichas técnicas tenés los datos de cada modelo: cilindrada, potencia, consumo y equipamiento. Algunas pautas para el primer usado:
- Repuestos y service: un modelo con buena red de concesionarios y repuestos abundantes te ahorra plata y dolores de cabeza.
- Motor: para uso urbano, un naftero de 1.0 a 1.6 litros suele alcanzar; si hacés ruta seguido, no bajes de 1.6.
- Caja: la automática es cómoda, pero revisá el estado del aceite y el funcionamiento en frío y en caliente.
- Historial: pedí el kilometraje coherente con el desgaste (pedales, volante, butaca) y desconfiá de autos con muy pocos kilómetros para su edad.
Paso 3: revisá el auto antes de pagar
Nunca cierres una compra sin ver el auto en persona y, idealmente, con un mecánico de confianza o un servicio de verificación precompra. El costo de esa revisión es una fracción de lo que puede salir un problema oculto.
