La forma más rápida de detectar un problema en un aviso de auto usado es cruzar tres cosas: lo que muestran las fotos, lo que dice el texto y lo que cuesta el auto frente a otros similares. Cuando esos tres elementos no coinciden entre sí, hay algo que el vendedor no está contando. No siempre es estafa: muchas veces es un particular que no sabe publicar o una automotora que no detalla fallas. Pero en todos los casos conviene frenar y preguntar antes de avanzar.
Fotos: qué mirar más allá del brillo
Una publicación seria tiene entre 8 y 15 fotos tomadas de día, con el auto limpio y en un lugar reconocible. Si el aviso tiene dos fotos oscuras, sacadas en un garaje, o imágenes que parecen bajadas de internet, es una señal de alerta.
- Patente visible: si el vendedor la tapa o la recorta, preguntá por qué. La patente sirve para consultar deudas, multas y antecedentes antes de ir a ver el auto.
- Tablero encendido y con el kilometraje legible: es lo mínimo. Si no aparece, pedilo por mensaje.
- Detalles que no se muestran: ópticas, paragolpes, pasarruedas, butacas y volante. Las fotos de perfil completo y de frente en ángulo bajo suelen esconder reparaciones de chapa.
- Interior: volante pelado, gomas de pedales lisas o costuras rotas en el asiento del conductor indican uso intenso. Si el aviso declara 60.000 km y el interior parece de 200.000, hay una inconsistencia para resolver.
- Fondo repetido: varias publicaciones con el mismo portón o la misma cochera pueden indicar un revendedor que no se presenta como tal.
Descripción: las frases que dicen poco y las que dicen mucho
Un aviso completo menciona versión, año, kilometraje, si tiene service oficial, si es único dueño, si tiene deuda de patente y si acepta permuta o financiación. Cuando falta la mitad de esos datos, el vendedor está eligiendo qué no contar.
Desconfiá de:
- "Listo para transferir" sin más detalle: la transferencia se hace ante escribano y hay que verificar antes que el auto esté libre de deudas y multas.
- "Se vende por viaje" o "urgente, me voy del país": son fórmulas de presión para que cierres rápido y sin revisión mecánica.
- "No acepto permutas ni financiación" combinado con un precio muy bajo: puede ser una operación de contado que busca evitar controles.
- Descripciones copiadas: si el texto tiene datos que no corresponden al auto de las fotos (otro color, otro año, otra versión), es un aviso reciclado.
Del otro lado, una buena descripción menciona los defectos: "tiene un rayón en la puerta trasera", "el aire acondicionado no enfría bien", "cubiertas para cambiar en seis meses". Quien reconoce fallas suele ser un vendedor más confiable que quien promete un auto perfecto.
